ARTESANÍA EN CRIN
Tradición secular del sur de Chile
Para conocer este tradicional arte de tejer con crin, estuvimos con Hilda Salas y su hija Claudia, oriundas de Rari y hace algunos años viviendo en Santiago, dónde instalaron la tienda Crin Fusión y preparan los cursos que imparten a decenas de personas interesadas en conocer y aprender este tradicional oficio artesanal.
Nos cuentan que la artesanía en crin comenzó en los tiempos de sus tatarabuelas, hace varios siglos atrás, y se cuenta que todo se inició cuando las niñas pequeñas que acompañaban a sus madres a lavar la ropa junto a los ríos, comenzaron a entretenerse tejiendo con raíces de árboles que flotaban bajo las aguas en las orillas. Más adelante, esas blandas raíces fueron sustituidas por pelos de las colas de los caballos que quedaban atrapados cuándo estos pasaban cerca de las zarzamoras.
Las niñas y después sus madres tejían pequeños objetos con raíces y crin, como sombreritos, mariposas, canastitos, etc. Con el pasar del tiempo, los motivos para tejer fueron aumentando hasta llegar a los días actuales, cuando se encuentran hasta joyas con partes en crin, accesorios de moda, de mobiliario y decoración que han incorporado estos singulares tejidos.
Hilda Salas aprendió el oficio de su madre, Amanda Salas, quien con 80 años todavía teje y sigue viviendo en Rari. Hilda decidió abrir la tienda Crin Fusión junto a su hija Claudia, que también se dedica a esta artesanía, después de hacer clases por varios años en centros culturales como el del Palacio de la Moneda.
Actualmente imparten clases en las dependencias de Crin Fusión, dónde además de la tienda cuentan con salas para ese propósito.
Nota completa en revista Arte x Arte
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